Campos de Castilla es una obra muy especial dentro de la producción literaria de Machado, pues ya tiene cierto recorrido vital y conoce más realidades más allá de las propias, al haber regresado de París y Madrid y establecerse en Soria.
El Machado del París simbolista y el Madrid bohemio reflejados en sus anteriores poemarios dio paso en la descarnada realidad soriana a un hombre diferente: «…cinco años en Soria —escribiría luego en 1917— orientaron mis ojos y mi corazón hacia lo esencial castellano…—y añade— Ya era, además, muy otra mi ideología»
En Campos de Castilla, encontramos la voz del Machado noventayochista. En lo literario, así quedó reflejado en la obra; en lo profesional, inició su vida de profesor de instituto; en lo sentimental, descubrió a Leonor, el gran amor de su vida.
