Historia de una escalera

En esta obra en tres actos, bastante diversa y fácil de ver o leer, Buero Vallejo hace un análisis de la sociedad de la época a través de algo tan sencillo como la escalera de una vecindad.

El tema principal de la obra es la frustración individual y el amor entre jóvenes. Nadie es feliz, todos son egoístas, se perpetúa la propia miseria por el egoísmo que desemboca en infelicidad.

Aunque existen algunas grabaciones de dicha obra, no hemos encontrado ninguna que hayamos considerado de calidad suficiente, por lo que recomendamos la lectura para obtener una mejor percepción de la obra.

El reparto de una función posa en el decorado de Historia de una Escalera
Una representación de Historia de una Escalera. Imagen original: RTVE

La Fundación

Esta obra teatral de Buero Vallejo es bastante chocante al principio, pero al desarrollarse la trama vemos que, en realidad nada es lo que parece. Se trata de una obra muy interesante en la que cada detalle cuenta, desde el principio hasta el final.

Se han hecho varias interpretaciones acerca del significado de la obra. Por un lado, supone una crítica hacia la opresión de los regímenes totalitarios, la tortura y la pena de muerte. Por otro lado, existe una interpretación simbólica de la obra, donde se relaciona el vivir con una cárcel en la que permanecemos encerrados bajo la amenaza omnipresente de la muerte.

A pesar de que recomendamos su lectura, podrás encontrar una representación de esta obra en la web del archivo de RTVE.

La Casa de Bernarda Alba

Sin duda, una de las obras de referencia de Federico García Lorca es La Casa de Bernarda Alba: es una de nuestras recomendaciones dentro del teatro del siglo XX, un drama de las mujeres de los pueblos de España que denota el gusto de Federico por el costumbrismo.

Expone la historia de Bernarda Alba, que tras haber enviudado por segunda vez a los 60 años, decide vivir los siguientes ocho años en el más riguroso luto. Lorca describe la ‘España profunda’ de principios del siglo XX,​ caracterizada por una sociedad tradicional muy violenta en la que el papel que la mujer jugaba es secundario. Otros rasgos destacados son el fanatismo religioso y el miedo a descubrir la intimidad. Con Bernarda viven sus cinco hijas (Angustias, Magdalena, Amelia, Martirio y Adela), su madre y sus dos criadas. Entre estas últimas se encuentra Poncia, una criada que ha vivido muchos años al servicio de la anciana.

Se trata de una obra en tres actos que fue convertida en película en 1987 y que aún hoy despierta gran interés en el público, siendo representada con frecuencia en toda España y en América Latina.

Ilustración de las hijas de Bernarda Alba en la ventana
Ilustración de las hijas en la ventana (imagen original: Resumiendolo)